Comedor

Manteles de tejido tradicional, cerámica estampada y piezas de barro, para la mesa de cada día y la del domingo.

Para poner la mesa

Los manteles son de algodón, resistentes y fáciles de cuidar, así que no hace falta guardarlos para los días especiales. Hay rayas finas en azul o verde sobre fondo neutro, que dejan lucir la vajilla, y cuadros vichy en amarillo o verde para una mesa más alegre, también en la terraza. Los individuales de tejido canario mezclan rayas y colores para el desayuno o una cena informal.

La cerámica está hecha a mano en Córdoba: la ensaladera Huerta, decorada con limones, y el lebrillo Medina, con un estampado de inspiración andaluza. Las dos sirven para servir en la mesa y también decoran cuando no se usan. El frutero de mimbre con pie levanta la fruta y la convierte en el centro de la mesa.

La fuente y los candelabros de barro son antiguos y se venden tal cual, con las marcas de su vida anterior. Son piezas para decorar.

Preguntas frecuentes

¿Qué medida de mantel necesito?

Los manteles de raya fina van desde 140 × 110 cm para una mesa de centro hasta 170 × 350 cm para 8–10 comensales, y hay versiones redondas. Los de cuadros vichy, de 135 × 110 cm a 170 × 270 cm, también redondo. Como referencia, se suele dejar que el mantel cuelgue entre 20 y 30 cm por cada lado.

¿Por qué algunos manteles tardan más?

Los manteles redondos y el de 170 × 350 cm se hacen por encargo y tardan de 3 a 4 semanas.

¿La fuente de barro sirve para comer?

No. Es una pieza antigua y decorativa. Para servir, usa la ensaladera o el lebrillo de cerámica.

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